Una fracción de los hechos se pierde entre parpadeo y parpadeo





viernes, 24 de junio de 2011

Abriaquí

“Pensó ¿cuántos momentos de felicidad se habrán vivido aquí?. La felicidad, si aún la había, estaba en otras partes: en habitaciones encerradas que daban a callejones luminosos donde los gatos roían cabezas de pescado; en cafés sombríos con esteras de caña, donde el humo se mezclaba con las exhalaciones de menta del té caliente; abajo, en los muelles, al borde de laSebka… más allá de las montañas del gran Sahara, en las interminables regiones que constituían todo el África”.


Cuando viajo me quedo en hoteles. Entro con un morral donde llevo la ropa del día siguiente, el desodorante y varios formatos de acuerdos de pago. Llevo 3 o 4 con diferentes fechas, valores y número de cuotas. En el bolsillo de adelante, en un sobre de manila, van separados los pagarés en blanco, las facturas y los poderes.

A veces estoy en una ciudad fría, otras veces en un pueblo caliente e inundado. Dejo las cosas en la habitación y salgo por ahí. Me siento en un muro y me toco la punta de los zapatos con los dedos de las manos. -Estoy aquí, eso es lo que pienso casi siempre. Me tomo unas cervezas o una gaseosa. Una vez pensé - Estoy aquí, en Abriaquí, y el verso me produjo una risa muy tonta que inmediatamente supe que tenía que corregir por algo más profundo: - Estoy aquí y ahora.

Ese día no le dije a nadie que iba para Abriaquí. Era un secreto entre la casualidad y yo. Abriaquí, en el fondo, estaba tan lejos como Tokyo o Calcuta. La gente me parecía muy rara. En el parque había unos niños jugando. La felicidad estaba ahí, desconfiada, como una prima segunda. Me eché la bendición, no sé por qué.

3 comentarios:

CARAPÁLIDA dijo...

Me reí mucho con tu verso! Dónde es Abriaquí?

Me encanta cuando algo empieza con un fragmento de un libro y este fue muy apropiado ;)

CARAPÁLIDA dijo...

Ya vi que es en Antioquia. Tiene nombre de pueblo peligroso.

Juanito Efectivo dijo...

No, no es peligroso. El gerente del hospital entrena perros y vende artesanías en su tiempo libre. Eso me pareció muy curioso de ese pueblo.