Una fracción de los hechos se pierde entre parpadeo y parpadeo





miércoles, 9 de diciembre de 2015

Lo espiritual

Este fin de semana estaba hablando con el tío Herman sobre el mundo. Ese es un tema que nos gusta mucho. Su origen, su fin, su presente. Tras varias conversaciones hemos llegado a la conclusión de que al mundo lo va a cambiar un líder espiritual. Un líder político, un empresario, se quedan cortos para convencernos de que no deberíamos trabajar, de que no deberíamos pagar impuestos, ni obedecer. 

Suena a rebeldía de quinceañeras, pero la obediencia ha detenido el destino de la humanidad. Lo ha suspendido, tiene en vilo el producto de la imaginación colectiva. Escucho a mi jefe diciendo que ya viene, que va para el baño. Que al viceministro no le gustan las cosas así. Escucho a un compañero diciendo que mañana se demora. Que no sale a las 5 porque la jefe se queda hasta las 6. Que cómo amaneció la jefe, que si está de buen genio. 

Recuerdo a Jacobo, un amigo de Luisa, mi hermana, que cuando su jefe le preguntó por qué llegaba tarde, le respondió con contundencia Porque me da miedo. Y a eso estamos sometidos, al miedo. Al miedo a desobedecer, al miedo a responder, a decir a la verdad. Estamos atolondrados por una cantaleta genética que se opone a lo que de verdad queremos. La paz es buena, la responsabilidad es buena, hay que ir a los cumpleaños de los amigos. Algo dijo el tío sobre Dios y la serpiente. Que era Dios el equivocado y la serpiente la acertada. ¿Qué es lo que tiene esa manzana que no nos la podemos comer? ¿Qué es lo que nos causa ser auténticos, serenos ante las órdenes de otro? ¿Qué es lo que nos causa desobedecer? ¿Son tan graves las consecuencias? ¿No estaremos dejando de ser ricos por esa razón?

Algo dijo también sobre los evangelios apócrifos de Borges. Algo que desde pequeño ha logrado que matice ese imperativo categórico de perdonar y ser bueno:

"A quien te hiere en la mejilla derecha, puedes volverle la otra, siempre que no te mueva el temor".

Si es así, si el miedo es un freno del espíritu, si ser miedoso es no ser espiritual, ¿no es más espiritual la violencia que la paz dogmática de los miedosos? ¿No es más espiritual la venganza que un perdón frío y tembloroso? ¿No fue espiritual matar a Goliat? ¿No fue espiritual la batalla de las Termópilas?